miércoles, 9 de mayo de 2012

redimidas


en el diario de mi vida la pena
anda volando como sombra
perpetuo lastre aparecido en la
primera infancia o ya desde
antes
de ser estabas instalada
fuiste placenta vientre útero
hoy pago tu factura
fuiste madre hermano y 
ausencia me pintaste
la boca de gris me obligaste
ficciones cada vez
que me declarabas la guerra cuando
las palabras eran desaparecidas
tía madre vecina cuñada a
todas
acobardabas y las manos
mutilabas y el pecho
bloqueabas y la ternura enterrabas

carmen vero dolores silvia sonrisa y
adelante la fiesta/voz/remedio
claudia
zapatillas nubes carreras
horizonte cotidiano vengador redentor
de aquellas que veía llorar sin
lágrimas
con menos de una década

miércoles de frío sol


huesos sedientos de vos no
funcionan a pedales porque la luz
de la mañana te trae a mí otra
vez número mil y ya las sombras
se pierden en el sprint más terco que haya
dado
nunca me gustaron las gafas de sol y
no hago la señal de la cruz creo que
tus brazos son mi única religión pienso que
puedo perderme en las calles sin mirar el
recuerdo de vos mas siento que
mi pecho no sabe del (auto)engaño

sábado, 21 de abril de 2012

sin vos la vida que no sabré




triste triste triste triste triste triste triste triste triste
no pude tocarte no pude besarte no pude volver a
mirarte / y voy triste triste triste hacia no sé dónde /
no puedo verte sin dolor no puedo encontrarte sin
pena triste triste triste triste triste triste triste triste /
te veo en los espejos y se me parte el pecho triste
yo quería volar con vos / yo quería joder a la tristeza
de tu mano / y ahora sola con tu partida indiferente
triste triste triste triste triste triste triste triste triste
entreno mi capacidad de olvidarte y veo que cuesta la
respiración / y ahora sola con mi ausencia improvisada
tu sombra viene a recordarme que no te has ido que
seguís en mí / y aunque no te quiera más no sé no
quererte tan triste triste triste triste triste triste triste

jueves, 19 de abril de 2012

mi pelo y el tuyo



no me corto el pelo por las decepciones. hoy me he dado cuenta. es todo lo contrario. me lo corto porque el pelo largo no me gusta. porque lo tendría que llevar así por ser mujer, según me enseñaron de niña. cada vez que me corto el pelo me reafirmo como una persona que se caga en esas enseñanzas que tanto daño nos han hecho. me lo corto porque me da alegría el hecho de hacerlo. sin pelo largo me veo mejor, más bella. de hecho me lo corto cuando estoy contenta. como hoy.
no me dan alegría tus derrotas, mas sí pena. aunque quisiera no podría hacer nada por vos. estás ciego detrás de ese pelo largo oxigenado. en realidad no te enceguece el pelo largo, sino todo lo que representa en tu mini cabeza: la seguridad de no verte solo, el control que perdiste hace tanto y que necesitás día a día hasta para ir a mear, el confort de un revolcón asegurado una vez a la semana, que más que revolcón tira a trámite burocrático. necesitás eso para sentirte único cada vez que te vas a ver a escondidas con otra que sí te lleva a volar. y vas y te sentís especial sin saber que lo especial es ser coherente, es ser libre, es afrontar el miedo a todo lo anti seguridad-control-confort. ser libre, saber volar aun sabiendo que no hay red de seguridad por si te fallan las alas. la vida te pone maestros en el camino, si cerrás los ojos y no ves sus enseñanzas significa que querés vivir arrastrándote entre el fango. y eso es que te considerás poco, que no pagás por vos más de unos céntimos de mierda. y me llena de pena verte así, desnudo. pero no puedo hacer nada, porque no querés escuchar, razonar, pararte frente al espejo.
yo no tengo dudas, seguiré cortándome el pelo, tirándome sin red, apostando a la vida, que nada tiene que ver con tus esquemas mentales-convenciones-hunde/sueños-felicidad. vos... vos no sé, ¿se te ocurrió pensar para qué sirve el pelo largo?

jueves, 12 de abril de 2012

exorcismo de vos


es la primera vez que padezco decepción y no me corto el pelo casi al ras. sin embargo, no es la primera vez que me enamoro y me rompo la cabeza.
yo te quiero porque en vos me vi; porque en mí te viste, yo lo vi. no sé si te viste tu madre, tu ex novia, o te viste tu ego. pero en mí algo te viste. y cuando me di cuenta no pude esperar nada, me lancé a vos: te fui a ver tocar la batería, te invité a salir, te espié en los espejos cada martes y jueves, te miré directamente. tu respuesta fue “sí” con sombra tormenta de “no”. si hubiese sido “no” rotundo habría sido más fácil mi camino hacia la aceptación de tu espalda que me mira. sabría ahora que por aquellos entonces no me deseabas, que te ponías nervioso por otro motivo que lejos estaba de mí, que no te gustaba ver mi movimiento dentro y fuera de aquellas paredes. en enero conocí tu sonrisa enorme incontrolable. la volví a ver en marzo. sobre ella sí que no podés, no sé si te habrás dado cuenta. moví una ficha, me jugué un sueño más, y te la arranqué. dos veces. en soledad no sé si me la dedicarías. el “no sé” eterno se me quedará. el “sí sé” actual me hablará de miedo vestido de burla, de risa teñida de dolor, de un ego que se cree interesante y que necesita alimentarse de miedo vestido de burla, de risa teñida de...
mi pelo crece y está cada día más bonito. la cabeza cicatriza su herida. la piel, ya sana y salva. el corazón, agradecido: ya no hay parto.

sábado, 7 de abril de 2012

stop vos o enfermedad




no quiero pensar en vos, pero en los pasillos del metro me encuentro con tu olor. y voy viajando con mi lista de reproducción preferida y resulta que empieza a sonar ese grupo que también te gusta a vos. y ahora pasamos por la estación por donde cruza esa calle que me lleva a tu barrio-voz. estoy harta de vivir con vos sin casi apenas ver-sa-ber de vos.

dolor del "no" after huelga





a veces siempre tu “no” me mata. padezco tus lecciones pariendo sin parir. no comprendo tus cambios. y mi sombra se ve débil y gris de tanto guante que es golpe. no me gustan tus gestos amistosos; no quiero ser tu amiga: yo por vos haría cualquier cosa. no entiendo cómo me dejé llegar hasta este estado. si hasta a veces parece que sos el centro de mi vida (ficticia). ahora me voy a dormir y serás mi último pensamiento. es probable que vuelva a soñarte. y mañana al abrir los ojos serás lo primero que venga a mi mente. quiero arrancarte, olvidarte, dejar de pensarte. quiero volver a reír porque sí y no entristecerme cada vez que aparezca alguno de tus hombres oscuros. quiero aprender a verte como jamás te vi. quiero dejar de verte. borrarte. ya no mirarte. menos espiarte. dejar de llamarte. nunca más desearte. esto es demasiado parto para no parir nada.

jueves, 22 de marzo de 2012

fin de la huelga o tal vez algún día te lo cuente III





por un momento pensé en no pensarte más no oler
el pan de tus manos ni el aire de tu voz-s
una vez tus dedos llegaron a mi mentón y sentí que no
quería privarme de tu presencia otra vez uno de mis
yoes vio que el alimento eran las sensaciones que vos
provocás en mi mundo cuerpo interior exterior
ya no lucho más no me escapo de vos de tu voz que
resuena en mi pecho y es como el silencio necesario para
la dicha que ya no puede empañarse con nada porque a
su motor no lo para ni la más bestial tormenta desatada en
la cotidianidad un día cualquiera cuando decidí que ya
no tenía miedo y te conocí sin proponérmelo te vi y y creo que
también me viste y fue cuando dije que al carajo la maldita
huelga que bienvenida la primavera y que podías hacer conmigo
lo que quisieras que estaba rendida y tan feliz arriesgándome a que
me rompieras el corazón y la tranquilidad que olía a musgo
y ya no me escapo más de vos te busco cuando puedo y cuando no
te llamo a gritos de tanto pensarte muevo fichas me juego mis
recuerdos como hacían en la película que no te gustó muevo mis
ilusiones y me las juego también arriesgo todo y voy perdiendo
el miedo y digo que al carajo la torpe huelga que ya estoy perdida
y te abro los brazos y me abro el pecho para que todo mi ser florezca



lunes, 23 de enero de 2012

jueves contra las cuerdas


cuando el sueño no es desarrollo te detesto. te veo tan débil/mente/perdida, tan estúpida al volver a morder el anzuelo. creés en imágenes de plástico. creés en un hombre igual al resto de la humanidad. te volvés boba, una indigente del amor, ese mundo cadavérico donde si deseás tenés que mostrar indiferencia y donde ante la pasión que explota en tu estómago tenés que callar.
te odio por tu inadecuación. no digas. no enseñes los ojos. no te contonees. no te rías. ¡mierda, no bailes tu excitación! ¡no la sacudas aquí que me va a explotar el estómago a mí también!
“¡concéntrate, este es ahora tu mundo!”, me dijo el maestro. tendría que haber cambiado esa parada por un beso infinito. pero fui apropiada, guardé al gato en la mochila y me sentí triste más tarde por volver a jugar las reglas de ese que era entonces mi mundo que no consigo vivir.



calle alcalá o la boludez del pecho enamorado


dos lunes atrás fui a trabajar a la calle alcalá. me bajé en la parada de quintana y al salir de la estación me di cuenta de que hace bastante tiempo había estado por allí. el caso es que no recuerdo el motivo. igual que ahora no recuerdo dónde dejo los pen drives o las llaves de casa.
recordar. recordar. recordar. no hace juego con el traje de boludez emocional que luzco últimamente.
esta parte de la calle alcalá me gusta porque nada tiene que ver con las callecitas de mi barrio. sus veredas anchas llenas de gente te invitan a patearlas tranquilamente. caminás y te perdés entre tantas personas que van sin prisa al anochecer. fui hasta la plaza de las ventas, y ahí empecé a andar, volviendo a observar que ves de una manera nueva en cada recorrido. no quería pensar en otras posibilidades, sólo quería caminar, y quedarme con algunas imágenes de aquella noche. si barajaba otras ideas, tal vez se me daba por imaginarte lejos o paseando con una boludez espiritual provocada por una mirada que no era la mía y no iba a entusiasmarme, como te imaginarás.
esto es parte de lo que ocurre cuando pongo final a la huelga. no lo cambio por nada aunque a veces fantaseo con volver a ella y olvidarme de vos, de tu mirada-magia en mí. volvería a no verte, a prescindir de tu voz-s dos días a la semana. volvería a la parcela del sueño sin sueño*. el único inconveniente que se me presenta es que no quiero vivir sin tu magia-mirada, ni en ausencia de tu vos-z dos veces a la semana. harían eco en las paredes de mi pecho algunos versos del 1964 de borges. y no quiero imaginarlo. después de todo, los trajes se gastan, también los de boludez. así que seguiré usándolo; tal vez algún día vos decidas ponerte el tuyo y lucirlo conmigo del brazo por una calle donde la ropa ninguna importancia tiene y tus pasos y los míos van en la misma dirección.


plaza de las ventas

desde el puente

yo, la no-esquiva

de la mano I

de la mano II
 
de la mano III

de la mano IV
                                     
del brazo

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vidriera I

vidriera II

vidriera III

vidriera IV

vidriera V




*¡gracias, benedetti! (por el “no te salves”, de donde nace esta frase).